Una breve defensa del bautismo de infantes
Para que no quepa ninguna duda, debo decir que Debi y yo bautizamos a nuestros tres hijos cuando eran niños. Lukas, Ryan y Daniel fueron bautizados por su abuelo, un presbítero nazareno. Recuerdo claramente cada ocasión y la motivación para lo que, en aquella época, fue una práctica relativamente poco frecuente. Deseábamos que nuestros niños, como niños, recibieran la señal del pacto de la aceptación de Dios para ellos. Siempre hemos esperado que nuestros niños tuvieran testimonios aburridos - esto significa que, nunca deseamos que ellos tuvieran un testimonio dramático de ser salvados de la profundidad del pecado. Nuestra intención fue criar a nuestros hijos en la fe, de manera que ellos nunca recordaran un tiempo cuando no hubieran estado dentro de ella. Por último, queríamos que ellos supieran que Dios les había dado la bienvenida a su reino aún antes de que ellos pudieran recordar, y el bautismo fue la señal de esa aceptación.


Perfil del autor
El Dr. Mark R. Quanstrom, es Profesor de tiempo completo de teología y filosofía en la Escuela de Teología de la Universidad Nazarena Olivet. Él comenzó su tarea docente en esta universidad en el Otoño del 2005.
Antes de venir a Olivet, él fue pastor por 23 años de First Church of the Nazarene, en Belleville, Illinois. Paralelo a su ministerio pastoral, fue instructor de cursos online para Nazarene Bible College y profesor adjunto del European Nazarene College. También, fue Director de Illinois District School of Ministry y miembro de la Junta Consultora del Distrito Illinois.